Misa en Español

Todos los domingos a las 12:00 de la tarde (en la iglesia del primer piso) y los miércoles a las 5:15 de la tarde (en la iglesia del segundo piso) se celebra la Santa Misa en Español. Ven te esperamos para que tengas un momento de encuentro con Jesús en la Eucaristía durante la semana.

Por favor, no se olviden que inmediatamente después de celebrar la Santa Misa nos reunimos siempre en el sótano del Santuario para confraternizar con la comunidad y disfrutar de un cafecito y bocadillos

Grupo Oración (Vísperas y Estudio Bíblico)

Los miércoles nos reunimos a las 4:00 PM en el salón #1 del sótano de la Iglesia (toma el elevador que esta a la izquierda de la recepción). Te invitamos a conocer más profundamente a Jesús nuestro Señor a través de la oración en la que pedimos por nuestra iglesia y por las necesidades de cada uno además de otras actividades. ¡Acompáñanos!

La Orden Franciscana Seglar

La fraternidad de San Francisco y Santa Clara es la fraternidad de los miembros de la Orden Franciscana Seglar que hablan español. Nos reunimos los primeros domingos de cada mes a las 3 en la tarde en la sala en el sótano del Santuario de San Antonio. Todos están bienvenidos.

Información

Otros servicios disponible son confesiones, dirección espiritual y frailes disponible para consultas pastorales. Para cualquier información relacionada con la sección en español o cualquier duda respecto a nuestra Comunidad Latina por favor comunicate con Ana Connolly a el 857-544-5002.

San Francisco de Asís

¿Quién no ha escuchado hablar de San Francisco de Asís, el fundador de la Orden Franciscana quien es un gran ejemplo de amor a Dios a través de su escucha del Evangelio, la oración y la pobreza Francisco nació en Asís, ciudad de Umbría, en el año 1182. Su madre se llamaba Pica, su padre, Pedro Bernardone, era comerciante. Tanto el padre como la madre de Francisco eran personas acomodadas. En su juventud, Francisco era muy dado a las románticas tradiciones caballerescas que pregonaban los trovadores. Disponía de dinero en abundancia y lo derrochaba, con ostentación. Ni los negocios de su padre, ni los estudios le interesaban mucho, sino el divertirse en cosas vanas que comúnmente se les llama “gozar de la vida”. Esto no parece muy diferente a las costumbres de algunas personas de esta época. Así que definitivamente podemos ser mejores en la medida en que nos acerquemos a Jesús al igual que San Francisco.

FrancisLobbyEn cierta ocasión, mientras Francisco oraba en la iglesia de San Damián en las afueras de Asís, el crucifijo, (hoy llamado Crucifijo de San Damián) le repitió tres veces: “Francisco, repara mi Iglesia, pues ya ves que está en ruinas”. El santo, viendo que la iglesia se hallaba en muy mal estado, creyó que el Señor quería que la reparase. Más tarde el día de la fiesta de San Matías del año 1209 entendería lo que El Señor esperaba de él, un proyecto mucho más grande.

El evangelio de la misa de la fiesta decía: “Id a predicar, diciendo: El Reino de Dios ha llegado… Dad gratuitamente lo que habéis recibido gratuitamente… No poseáis oro…ni dos túnicas, ni sandalias, ni báculo… He aquí que os envío como corderos en medio de los lobos…” (Mat.10 , 7-19). Estas palabras penetraron hasta lo más profundo en el corazón de Francisco y éste, aplicándolas literalmente, regaló sus sandalias, su báculo y su cinturón y se quedó solamente con la pobre túnica ceñida con un cordón. Tal fue el hábito que dio a sus hermanos un año más tarde: la túnica de lana burda de los pastores y campesinos de la región.

Vestido en esa forma, empezó a exhortar a la penitencia con tal energía, que sus palabras penetraban en los corazones de sus oyentes convirtiendo a muchos. Cuando se topaba con alguien en el camino, le saludaba con estas palabras: “La paz del Señor sea contigo.” Otra característica de San Francisco es su cariño por los animales y del poder que tenía sobre ellos. Recorría campos y pueblos invitando a la gente a amar más a Jesucristo, y repetía siempre: ‘El Amor no es amado”. La gente le escuchaba con especial cariño y se admiraba de lo mucho que sus palabras influían en los corazones para entusiasmarlos por Cristo y su Verdad. Alrededor de la fiesta de la Asunción de 1224, el santo se retiró al Monte Alvernia y se construyó ahí una pequeña celda. Llevó consigo al hermano León, pero prohibió que fuese alguien a visitarle hasta después de la fiesta de San Miguel. Ahí fue donde tuvo lugar, alrededor del día de la Santa Cruz, el milagro de los estigmas.

Francisco trató de ocultar a los demás las señales de la Pasión del Señor que tenía impresas en su cuerpo; por ello, a partir de entonces llevaba siempre las manos dentro de las mangas del hábito y usaba medias y zapatos. Sin embargo, deseando el consejo de sus hermanos, comunicó lo sucedido al hermano Iluminado y a algunos otros. Su regla de vida fue siempre la vivencia de El Evangelio.

Murió el año 1226 en compañía de sus hermanos franciscanos.